Las dictaduras avanzan poco a poco, señalando a sus adversarios sin prisa. En ocasiones son grupos sociales o étnicos con los que poco o nada te une, pero poco a poco, las ondas del odio y el miedo alcanzan a toda la población de una manera u otra. Como expresó en un famoso sermón el pastor luteramo alemán, Martin Niemöller, poco antes de su detención a manos de los nazis, “ahora me llevan a mi, pero ya es tarde”. Hoy quiero contra la historia de uno de esas personas que a priori parecía no tener nada que temer del golpe militar. Nicolás Cabrera González. Había nacido en Santa Cruz de Tenerife el 8 de abril de 1902, estaba casado y era un próspero agente de aduanas de la capital. Es cierto que, como muchos jóvenes de la burguesía ilustrada chicharrera de su generación, había pertenecido al Partido Republicano Tinerfeño. En junio de 1933 fue elegido para formar parte de la junta de distrito de dicho partido en la zona del Teatro Guimerà. La junta estaba conformada por Alejandro Padró...
Los hijos e hijas de José Galán Hernández fueron muriendo sin saber donde reposaban los restos de su padre. Este sábado la casualidad quiso que me enterara que, noventa años después de su detención, uno de sus hijos todavía vive. La última noticia que tenían de él fue del 6 de octubre de 1936, estaba preso junto a su hermano César en Fyffes. Una noche entraron dos hombres preguntando por Galán. Los dos se levantaron, pero rápidamente aclararon que venían por “el intelectual”. -¿A donde me llevan?-, preguntó, “a ver los peces”, fue su cruel respuesta (1). Este domingo se conmemora el Día Internacional de las Víctimas de las Desapariciones Forzadas, recordar su historia es mucho más que recuperar el nombre de una víctima. Es reconstruir la vida de un hombre que fue maestro, poeta, periodista y sindicalista; un hombre comprometido con la educación pública y con el movimiento obrero, cuya trayectoria terminó abruptamente, con la violencia desencadenada tras el golpe militar de julio de 1...